Principios de enseñanza de Manuela

Hay tres cosas que marcan la diferencia en una gran bailaora: que tenga su propio estilo, que sea una buena "aficioná" al flamenco, y que sienta el baile, y esas tres cosas no pasan desapercibidas en nuestras clases, porque entendemos que es ahí donde reside el legado del espítiru del Flamenco:



Estilo Propio

Para mí es muy importante que cada alumna (futura bailaora) adquiera su estilo, y por ello pretendo que aflore el sentimiento en el baile de cada alumna, ya que para que el baile se vea natural, el sentimiento debe salir desde dentro de una misma y debe partir del lenguaje corporal propio.

Por ello intento sacar de mis alumnas lo más positivo de su expresión corporal, y en lugar de imponerles el estilo del profesor, hacemos ejercicios y movimientos para que los utilicen para inspirarse y para expresar su flamenco con su propio lenguaje desde el primer momento.

Estilo Propio en el baile del Flamenco de Manuela
Estilo Propio en el baile del Flamenco de Manuela

Una gran afición

Una bailaora tiene que ser artista y ser sincera consigo misma; y para ello debe tener corazón, ritmo, dominio, mandato y peso.
Para mí se necesita en primer lugar que sea una buena "aficioná" al flamenco, que tenga entrega al arte, naturalidad, personalidad, disciplina, constancia, paciencia y presencia.
Lo que siento que debe tener una bailaora para mí es tan importante que es lo primero que se trabaja en la clase: para que lo adquieran desde el principio.

Una Gran Afición por el Flamenco
Una Gran Afición por el Flamenco

Sentir el Baile

Sin Sentimiento el flamenco se queda en "ná", por ello el sentimiento también lo trabajamos en las clases. Yo como maestra soy sólo el imán para sacarle a esas futuras bailaoras todo lo que lleven dentro: las obligo por medio del ejercicio físico y el sudor al recurso de sus posibilidades, asi poco a poco cada una van conociéndose y trabajan al ritmo que cada una necesita.

Manuela y sus alumnas de sus clases cultivando el sentir el baile a flamenco