Carmen Vargas
Gran bailaora y maestra de la escuela tradiccional del baile de Sevilla,.
…”De niña apenas andaba y ya bailaba”…, decía mi madre Antonia Hermoso Vargas, hermana de
la desaparecida gran bailaora Manuela Vargas, Premio Nacional de Baile y Naciones Unidas, y
Premio de Bellas Artes, este último, uno de los más esperados por ella.
Comencé mis primeras actuaciones a los 12 años en un Tablado de Sevilla llamado “La Trocha”
Luego, continué con actuaciones en el Tablado típico Sevillano “Los Gallos”, situado en el Barrio de
Santa Cruz, a la vez que tomaba clases con Matilde Coral y Manolo Marín. A los 15 años, me
contrataron para inaugurar en Madrid el famoso Tablado de “Los Canasteros”, en el cual estuve un
año compartiendo escenarios y aprendiendo con grandes artistas como Lola Flores, Guito, Pilar
López, etc.
A los 16, volví a Sevilla para continuar mi formación con el famoso e incomparable Enrique “el
Cojo” mientras a la vez actuaba en Fiestas y Peñas en las cuáles se destacaba mi forma personal y
pura de bailar. En este tiempo, el gran bailaor Mario Maya me contrató para formar parte de su
compañía, allí aprendí no sólo a bailar sino a amar e interpretar el baile sobre el escenario de un
teatro. Con su compañía recorrí toda Europa y parte de América, donde conseguí ser su primera
Bailaora.
En 1985 participé en la filmación “Cármen” de Francesco Rosi, haciendo el papel de amiga de
Cármen, con las directrices del reconocido coreógrafo Antonio Gades.
Desde los 19 hasta los 21 años, fui elegida Primera Bailaora en la sede del Ballet Nacional para
realizar una gira por toda Norteamérica, con María de Ávila como Directora.
Actué en múltiples Bienales de Sevilla, entre 1990 y 1992, y en numerosas actuaciones en
televisión. He realizado luego pequeñas colaboraciones en múltiples series y películas.
En 1992, fui elegida protagonista de “Buscando a Cármen” del Director Emilio Parejo, serie de
13 capítulos que fue emitida en Canal Sur y vendida en muchos países. Se trataba de una
adaptación particular y surrealista de “Cármen la cigarrera”, donde pude aprender mucho sobre cine,
baile e interpretación. Desde entonces alterno mi participación en diversos eventos con el ejercicio de
la docencia.
