Cuando nace en tu interior

Cuando nace en tu interior, el flamenco se transforma en un pequeño ser dentro de la persona que lo baila, y cobra vida propia. Es un duendecillo que amplifica las emociones y las ayuda a fluir desde lo más profundo de nuestra esencia.

Es con un abrir y cerrar de ojos, con una mirada, con una respiración... con todos estos pequeños detalles se baila el Flamenco.

Incluso en el movimiento, las fuerzas opuestas se notan presentes, y en la parada se siente el movimiento.

El desgarro y la sensibilidad se manejan en paralelo; es decir, cuando se baila, se canta o se toca...hay un momento en el que sientes tanta energía, que parece (y en verdad pasa) que sientes como si tu cuerpo se desgarrara. Y se da el momento opuesto: uno de gran sensibilidad en el que lo que sientes de tu cuerpo es una gran fragilidad)