Bailé siempre y bailaré siempre.
Bailar es dedicación, técnica, esfuerzo,
pero por suerte es también
la maravilla de poder bajar
a
lo más profundo
de la tierra
con el zapateo,
o emprender el vuelo con los brazos
a un cielo de libertad donde sólo existe
la guitarra, el cante y el silencio.